La corrupción está a la orden del día, estamos hartos de ver como políticos y famosos futbolistas no paran de llenarse los bolsillos a costa de todos los españoles. Los políticos quedándose con el dinero de todos los ciudadanos llevándolos a paraísos fiscales, sin importarles nada, ya que saben que se enfrentan a un castigo muy pequeño, donde ni siquiera les obligan a devolverlo y al final se van de rositas a gastarlo mientras el resto del pueblo se queda envuelto en su miseria. Y luego por otro lado un montón de famosos y no tan famosos defraudando a la hacienda pública, sin importarles en lo más mínimo que hacienda somos todos. Normal que la gente tenga miedo, tanto de dejar dinero en el banco como de invertir en nada, sobre todo con noticias tan sobrecogedoras como la de la señora que los otros días recibía la noticia de haber perdido nada más y nada menos que la friolera de un millón de euros.

Estamos en tiempos en los que el dinero es muy goloso y hay gente muy poco honrada que desde luego le importan poco el de los demás, normal que seamos en cierto modo tan inseguros y a la vez desconfiados, no sabemos en qué momento nos van a meter gato por liebre. Lo mismo pasa con el dinero sabiendo que hay circulando tanto billete falso, en tiempos sobre todo de crisis debemos estar cuanto más atentos para que no sucedan cosas como que nos den de vueltas al ir a comprar algún billete que no tiene valor alguno, en ese sentido sé de buena tinta que mucha gente tiene miedo, miedo a no saber reconocerlos y a encontrarse con un billete que al final no sirve para nada. Es verdad que nos gran enseñado algunos trucos con los que poder detectarlos enseguida, pero es que muchas veces llegan a ser tan perfectos que cuesta horrores poder identificarlos, es por eso que un detector de billetes falsos barato se convierte en el perfecto aliado para poder darnos cuenta enseguida. Hay mucha gente que piensa que este tipo de detectores son solamente para empresas y no saben que pueden encontrarlos para llevarlos incluso en el bolso, asegurándose con ello tener su dinero a buen recaudo, sin miedo a llevar cierta cantidad de dinero y volver de vuelta con otra que no vale absolutamente nada.