Es común vender el coche y destinar ese dinero a la compra de uno nuevo; sobre todo, si este no puede seguir siendo utilizado por tener demasiadas averías, un siniestro u otra razón sencilla, como no querer seguir con él. No obstante, para embarcarse en la tarea de vender un automóvil en el mercado de segunda mano es importante tener claro ciertos conceptos como el valor venal.

Valor venal, nuevo y de mercado

Este se trata del precio que puede llegar a alcanzar un coche; es decir, es el importe que puede recibir el propietario al vender su automóvil usado. De seguro habrá escuchado términos como valor nuevo o de mercado, pero no son aplicables para todos.

El valor venal y el nuevo: el primero se basa en aspectos como la antigüedad del coche, conservación de la mecánica, chapa, sistemas, entre otros, su precio dentro del mercado de segunda mano y el movimiento que tenga en el momento. Mientras que el segundo se refiere al que alguna vez tuvo; es decir, cuando salió del concesionario y a eso se le incluyen los gastos de impuestos, matriculación y otros.

Esta terminología es conveniente entenderla si se tiene una póliza de seguros. Cuando esta indemniza según el valor nuevo del automóvil, se refiere al pago del monto de la factura como nuevo y en caso de ya no fabricarse se paga la cantidad del modelo que lo reemplaza. Algunas pólizas contemplan ese valor de nuevo por cierto tiempo y después pasa a ser valor venal.

El valor de mercado o de reposición es el que tiene un automóvil en el momento anterior del que tiene el implicado en el siniestro. Dicho de otra forma, es el precio de un vehículo similar en antigüedad y características al modelo siniestrado; sin embargo, no importa su kilometraje como en el valor venal. Ahora si el contrato de la aseguradora especifica el valor venal, este será el que tendrá el coche si decide venderlo inmediatamente después del accidente.

Tenga en cuenta que las diferencias entre estos dos conceptos es comercial, ello incluye las reparaciones antes realizadas y el mantenimiento al ponerlo en venta nuevamente. Una buena forma de evadir estos enredos es consultar el valor coche desguace; ellos suelen ofrecer tasaciones gratuitas y puede solicitarlas en línea, lo que ahorrará mucho tiempo. Algunos prestan servicio de recogida del vehículo y tramitan la baja para después entregarle la documentación en regla.